
Séraphine Louis junto a uno de sus cuadros.
El nombre de esta maravillosa película de Martin Provost, ganadora de siete premios César, es la de su protagonista, Séraphine Louis (o de Senlis), una mujer de origen humilde cuya pasión por la pintura la arrastró por la miseria y la locura, pese al mecenazgo que, durante su madurez (y con un triste impasse obligado por la I Guerra Mundial) mantuvo con ella el crítico Wilhelm Uhde.

Interpretación chusca del fotograma final de Séraphine.